Fueron muy pocos los privilegiados que pudieron ver a Ariel Ortega con los colores de su nuevo club. El ex River llegó a Mendoza y ayer practicó por primera vez con la ropa de Independiente Rivadavia (se la entregó el utilero Carlos Peralta, quien trabajó en River y la Selección con Daniel Passarella), muda muy distinta a la que se probaba hace menos de una semana. Buzo y pantalón azul, medias y zapatillas blancas. Ese era el look que lució el
jugador que sacudió el mercado de pases y se transformó en uno de los fichajes más trascendentales de la historia de la B Nacional, desde 1986. Porque la estrella que jugó Mundiales, Juegos Olímpicos y se transformó en ídolo del Millonario, ayer se presentó ante una provincia que aún no sale del asombro. Esta vez, la dirigencia de la Lepra prefirió no alterar la práctica con tanta presencia de medios periodísticos ni hinchas, por lo que no se había anunciado la hora ni tampoco se tenía certeza si iba a estar Ortega en el entrenamiento del plantel.Con las puertas cerradas para la gente -aunque algunos lograron escurrirse y estar presentes- Orteguita pisaba el césped bajo el sol de la mañana a realizar sus primeros movimientos tras las palabras de bienvenida del DT Roberto Trotta. Con el primero que habló fue con Hernán Buján, a quien conocía de River, y también mientras daban vueltas alrededor de la cancha tuvo a Gabriel Roth trotando a la par suya. Claro, todos querían tenerlo cerca...Ortega conmocionó al fútbol argentino cuando pasó a préstamo a Independiente (M) por 500 mil dólares, mientras que para él habrá un millón de dólares por un año de contrato. Mientras tanto, el crack se comprometió a realizar un tratamiento contra su adicción al alcohol, en Chile. Así, el Burrito cumplió con su palabra, tal como lo había prometido el jueves en la presentación: inició el trabajo para poder llegar bien al debut del domingo, ante Defensa y Justicia.En el pelotón de hombres de azul, él fue uno más. Y pese a ser el receptor de todas las miradas, su perfil bajo se notó durante el primer día. Elongó junto a Walter Ledesma, bromeó con Rodrigo Abaurre y atendió a las indicaciones del profe Guibaudo. Habló con todos, menos con la prensa. Y un allegado al ídolo explicó: "Dice Ariel que ya habló en la conferencia y lo hará de nuevo después del partido del domingo". Llegó el Burrito.

(Diario Olé)